Los globos llevaron una tarjeta diseñada por la UPF (Unión Padres de Familia) para que cada chico/familia/docente escriba un mensaje y ese mensaje viaje al cielo junto al globo. Las tarjetas tuvieron un valor económico simbólico que sirvió para ayudar a reunir fondos para la Misión a Santiago del Estero. Al culminar la suelta de globos, se compartió un almuerzo a la canasta en el patio de nuestra institución. En la homilía, el padre Juan Pablo García Martínez nos recordaba algunas virtudes y la importancia de la vida de San Miguel como modelo para todos los betharramitas. San Miguel eligió nuestra ciudad para realizar los dos milagros necesarios para su canonización. Por ello, parte de sus restos se encuentran en nuestra capilla. Entre otras cosas, Juan Pablo García Martínez nos recordaba la importancia del sentido de nuestro lema F.V.D. (Fiat voluntas Dei – Hacer la voluntad de Dios). Para que ese lema, de profundo sentido, no quede en la superficialidad de una sigla sino que lo llevemos siempre en nuestros corazones, y para que se haga carne en nosotros. Es recordar la disponibilidad de Jesús a hacer la voluntad del Padre. Es estar abiertos a realizar lo que el Padre sueña para cada uno de nosotros y para nuestra comunidad, porque la voluntad del Padre es voluntad de vida. A continuación nos leyó un fragmento de las cartas de San Miguel Garicoïts, en la que nos describe las virtudes de la persona humilde: “El primer deber de una creatura que se presenta ante el Creador para cualquier cosa, es reconocer y confesar la nada que es. Sin esa disposición nada hay que esperar de Dios: resiste a quien le resiste Incluso en la tierra, es la condición requerida para el éxito. Admiramos a un hombre sin pretensiones, que no hace nunca gala de sus cualidades, que las disimula y sólo las muestra cuando está obligado a ello. El orgulloso es molesto, estorbo, escándalo; sus obras no duran. El humilde permanece siempre en la nada; está convencido de su sencillez, de su simplicidad. Por eso, nada lo entristece, lo asusta, lo hiere; nada de murmuraciones ni pretensiones en él. Está siempre firme, inquebrantable, siempre digno, apoyado en la palabra de Dios. Todos admiran al hombre que no hace ostentación, que sólo se muestra, por su fuerza y a pesar suyo, totalmente discreto, reservado, caritativo, paciente; que evita, sobre todo, preocuparse de lo que no le corresponde. Un espíritu opuesto, siempre dispuesto a inmiscuirse en la vida de los otros, en la tarea de los otros. Dispuesto a controlar y a criticar todo, pisoteando, no digo las leyes de la dulzura y de la caridad cristiana, sino los más estrictos modales de una simple educación; todo eso impide establecer mejores obras y echa por tierra las mejores obras fundadas”. Que San Miguel interceda por nosotros y nos enseñe la maravillosa virtud de ser humildes para realizar en nuestra vida la voluntad del Padre.
Este Blog está destinado a alumnos, docentes, familias Colegio San José de La Plata y pretende informar sobre las actividades desarrolladas en la institución.
domingo, 28 de mayo de 2017
Celebración de la Fiesta de San Miguel Garicoits
El domingo 14 de mayo celebramos en nuestro colegio la Fiesta de San Miguel Garicoïts, patrono fundador en 1841 de la Congregación de los Padres del Sagrado Corazón de Jesús de Betharram.
Lo hicimos con la celebración de la Santa Misa, en nuestra capilla, y a continuación nos trasladamos a Plaza Moreno donde se realizó una suelta de globos.
Los globos llevaron una tarjeta diseñada por la UPF (Unión Padres de Familia) para que cada chico/familia/docente escriba un mensaje y ese mensaje viaje al cielo junto al globo. Las tarjetas tuvieron un valor económico simbólico que sirvió para ayudar a reunir fondos para la Misión a Santiago del Estero. Al culminar la suelta de globos, se compartió un almuerzo a la canasta en el patio de nuestra institución. En la homilía, el padre Juan Pablo García Martínez nos recordaba algunas virtudes y la importancia de la vida de San Miguel como modelo para todos los betharramitas. San Miguel eligió nuestra ciudad para realizar los dos milagros necesarios para su canonización. Por ello, parte de sus restos se encuentran en nuestra capilla. Entre otras cosas, Juan Pablo García Martínez nos recordaba la importancia del sentido de nuestro lema F.V.D. (Fiat voluntas Dei – Hacer la voluntad de Dios). Para que ese lema, de profundo sentido, no quede en la superficialidad de una sigla sino que lo llevemos siempre en nuestros corazones, y para que se haga carne en nosotros. Es recordar la disponibilidad de Jesús a hacer la voluntad del Padre. Es estar abiertos a realizar lo que el Padre sueña para cada uno de nosotros y para nuestra comunidad, porque la voluntad del Padre es voluntad de vida. A continuación nos leyó un fragmento de las cartas de San Miguel Garicoïts, en la que nos describe las virtudes de la persona humilde: “El primer deber de una creatura que se presenta ante el Creador para cualquier cosa, es reconocer y confesar la nada que es. Sin esa disposición nada hay que esperar de Dios: resiste a quien le resiste Incluso en la tierra, es la condición requerida para el éxito. Admiramos a un hombre sin pretensiones, que no hace nunca gala de sus cualidades, que las disimula y sólo las muestra cuando está obligado a ello. El orgulloso es molesto, estorbo, escándalo; sus obras no duran. El humilde permanece siempre en la nada; está convencido de su sencillez, de su simplicidad. Por eso, nada lo entristece, lo asusta, lo hiere; nada de murmuraciones ni pretensiones en él. Está siempre firme, inquebrantable, siempre digno, apoyado en la palabra de Dios. Todos admiran al hombre que no hace ostentación, que sólo se muestra, por su fuerza y a pesar suyo, totalmente discreto, reservado, caritativo, paciente; que evita, sobre todo, preocuparse de lo que no le corresponde. Un espíritu opuesto, siempre dispuesto a inmiscuirse en la vida de los otros, en la tarea de los otros. Dispuesto a controlar y a criticar todo, pisoteando, no digo las leyes de la dulzura y de la caridad cristiana, sino los más estrictos modales de una simple educación; todo eso impide establecer mejores obras y echa por tierra las mejores obras fundadas”. Que San Miguel interceda por nosotros y nos enseñe la maravillosa virtud de ser humildes para realizar en nuestra vida la voluntad del Padre.
Los globos llevaron una tarjeta diseñada por la UPF (Unión Padres de Familia) para que cada chico/familia/docente escriba un mensaje y ese mensaje viaje al cielo junto al globo. Las tarjetas tuvieron un valor económico simbólico que sirvió para ayudar a reunir fondos para la Misión a Santiago del Estero. Al culminar la suelta de globos, se compartió un almuerzo a la canasta en el patio de nuestra institución. En la homilía, el padre Juan Pablo García Martínez nos recordaba algunas virtudes y la importancia de la vida de San Miguel como modelo para todos los betharramitas. San Miguel eligió nuestra ciudad para realizar los dos milagros necesarios para su canonización. Por ello, parte de sus restos se encuentran en nuestra capilla. Entre otras cosas, Juan Pablo García Martínez nos recordaba la importancia del sentido de nuestro lema F.V.D. (Fiat voluntas Dei – Hacer la voluntad de Dios). Para que ese lema, de profundo sentido, no quede en la superficialidad de una sigla sino que lo llevemos siempre en nuestros corazones, y para que se haga carne en nosotros. Es recordar la disponibilidad de Jesús a hacer la voluntad del Padre. Es estar abiertos a realizar lo que el Padre sueña para cada uno de nosotros y para nuestra comunidad, porque la voluntad del Padre es voluntad de vida. A continuación nos leyó un fragmento de las cartas de San Miguel Garicoïts, en la que nos describe las virtudes de la persona humilde: “El primer deber de una creatura que se presenta ante el Creador para cualquier cosa, es reconocer y confesar la nada que es. Sin esa disposición nada hay que esperar de Dios: resiste a quien le resiste Incluso en la tierra, es la condición requerida para el éxito. Admiramos a un hombre sin pretensiones, que no hace nunca gala de sus cualidades, que las disimula y sólo las muestra cuando está obligado a ello. El orgulloso es molesto, estorbo, escándalo; sus obras no duran. El humilde permanece siempre en la nada; está convencido de su sencillez, de su simplicidad. Por eso, nada lo entristece, lo asusta, lo hiere; nada de murmuraciones ni pretensiones en él. Está siempre firme, inquebrantable, siempre digno, apoyado en la palabra de Dios. Todos admiran al hombre que no hace ostentación, que sólo se muestra, por su fuerza y a pesar suyo, totalmente discreto, reservado, caritativo, paciente; que evita, sobre todo, preocuparse de lo que no le corresponde. Un espíritu opuesto, siempre dispuesto a inmiscuirse en la vida de los otros, en la tarea de los otros. Dispuesto a controlar y a criticar todo, pisoteando, no digo las leyes de la dulzura y de la caridad cristiana, sino los más estrictos modales de una simple educación; todo eso impide establecer mejores obras y echa por tierra las mejores obras fundadas”. Que San Miguel interceda por nosotros y nos enseñe la maravillosa virtud de ser humildes para realizar en nuestra vida la voluntad del Padre.
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